A principios del mes de noviembre, leí en un artículo que “4.500 familias deciden lo que vemos todos por la tele”. Concretamente especificaba a las familias que tienen el aparato de medición de audiencias televisivas y, con su consumo de televisión, deciden las audiencias. Por lo tanto, deciden lo que tenemos que ver por la televisión. ¿Libertad en la elección del contenido?
Al mismo tiempo, al mirar al rey digital, ¿qué ocurre con Internet? Tengo que hacer eco de los puntos clave que reclama la ADDIGITAL (Asociación Española de la Economía Digital) para desarrollar una ley que proteja el principio esencial de la neutralidad de la Red. No les voy a enumerar los puntos clave, pueden consultarlos en su web (,http://www.adigital.org/) aunque se lo puedo resumir en uno: Libertad en Internet.
Esta libertad, que no hay que confundirla con libertinaje, es para la libre circulación de datos de libre transparencia, contra los pactos de las teleoperadoras y, sobre todo, la libertad de mercado y libre competencia que hay en el ciberespacio.
Por poner una antítesis a esta iniciativa podemos remitirnos a la que hace La Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela. Ha presentado una propuesta al Gobierno del país para controlar los contenidos difundidos por Internet, en materia de aplicar medidas cautelares y sanciones. Como no, el Presidente Venezolano comentó “Internet no puede ser una cosa libre donde se haga y diga lo que sea”. ¿Será posible controlar Internet desde un gobierno?
Como guinda, ¿quién no ha oído hablar estos días de Wikileaks? De hecho, el Gobierno Estadounidense está buscando la fuente de filtración que ha proporcionado la información a esta web para condenarla y perseguirla por Delito a la Seguridad Nacional, y cuidado que intentarán cerrar la web, seguro. ¿Ciberterrorismo periodístico?
Estimado lector, realice una reflexión…. ¿Tendremos ciberlibertad o estaremos supeditados a 4.500 familias para saber lo que tenemos que ver en Internet?
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